España llega a la final sin despeinarse
La roja venció por 8-1 a la República Checa y el sábado disputará el entorchado contra Portugal
Fue uno de esos partidos que se saben ganados antes de empezar pero nadie quiere ser el primero en hablar demasiado alto, por si las moscas. España es mejor que la República Checa y hoy, 28 de enero de 2010, lo ha demostrado inflingiendo una soberana paliza a sus rivales en las semifinales del Europeo de Hungría.
Solo cuatro minutos duró la defensa checa, el tiempo que necesitó Javi Rodríguez para hacer el primero. A partir de ahí España no tuvo rival y dominó el choque con autoridad de hierro. La presión en tres cuartos de cancha impedía jugar a los "rojillos" (ya que la selección española vestía de amarillo) quienes se veían incapaces de hacer nada frente a la bicampeona mundial. Ortiz convertía el segundo y el tercero mientras que Luis Amado redondeó el marcador de la primera mitad con un disparo preciso desde su pripia área aprovechando la situación de portero-jugador rival. El partido estaba visto para sentencia al término de los veinte primeros minutos.
La segunda mitad fue para las rotaciones. José Venancio dio la oportunidad a Juanjo, portero suplente, y repartió minutos entre sus jugadores para dosificar las fuerzas de cara a la final. Fernandao, tras una jugada de Lin, puso el sexto en el marcador y Daniel cogió el testigo goleador para inaugurar su cuenta particular en el campeonto y cerrar la goleada con un doblete. Dlouhy, el capitan checho, hizo el gol de la honra en los últimos minutos del encuentro.
La Selección completó un gran partido, con mucho rigor defensivo y acierto de cara a puerta (a pesar de la gran actuación del portero Gerkac). Portugal, que derrotó a Azerbayan en los penaltys, espera en la final con el precedente del partido de la fase de grupos donde el resultado fue de 6-1 favorable a los españoles.
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