jueves, 1 de enero de 2009

Tango Mundial y la Eurocopa en la que España rozó la gloria

Los partidos de la Eurocopa de Francia 1984 se jugarón con el balón Tango Mundial. El primer diseño de este modelo apareció en el Mundial de Argentina 76, para más tarde emplearse en el Mundial de España 82 con el nombre de "Tango España". Este modelo tuvo toda una familia, se diseñaron balones de diferentes colores (blanco, amarillo y naranja) e incluso sacaron uno para fútbol-sala.

La Eurocopa de 1984 fue especial para el combinado español. A la Roja le costó clasificarse, y no lo hizo hasta el último partido, en el que no solo valía ganar sino que se debía golear, con una diferencia de al menos once goles. Fue el mítico partido contra Malta, el 12-1 que hizo estallar de emoción a todo el país, más aún cuando en el descanso el resultado era de 2-1 y prácticamente nadie confiaba en el milagro.


Una vez en Francia, lugar donde se disputaba el torneo, el inicio fue irregular. A pesar de clasificarse como primera de grupo B (junto con Rumanía, Portugal y Alemania Federal) solo fue capaz de ganar un partido. Después de empatar con Rumanía (1-1) y Portugal (1-1), la Roja estaba obligada a ganar su tercer encuentro. La empresa no era fácil, se tenían que ver las caras con la todopoderosa Alemania, vigente campeona del torneo, en el parque de los príncipes de París un 20 de junio. Y no fue hasta el minuto 90 cuando Maceda conectó un cabezazo que supuso el 1-0 y el pase a las semifinales.

La semifinal
Las dos semifinales ya estaban configuradas: Francia - Portugal y España - Dinamarca. Los anfitriones tuvieron que llegar hasta el último minuto de la prórroga para obtener el billete para su final. Platiní hizo el gol de la victoria (3-2) en el minuto 119. El turno de España llegó al día siguiente, con la meta de llegar a una final de la Eurocopa 20 años después.
El partido se puso cuesta arriba muy pronto, en el minuto 7. Arconada salvó un cabezado que iba cerca de la escuadra, el balón quedó muerto en el área pequeña con el portero vendido y Lerby solo tuvo que empujarlo al fondo de las mallas. El partido giró en el minuto 67 cuando Maceda, una vez más él, logró el empate. Ahí es cuando la figura de Arconada se hizo grande, con unas meritorias paradas. En los penaltys hubo una anécdota que se quedó en eso gracias al fallo del último lanzador danés. Laudrup erró el tercer lanzamiento, pero el árbitro inglés mandó repetirlo sin saber muy bien porqué. Michael anotó esta vez, y se tuvieron que completar los cinco tiros para que España pasara a la final.

La final
27 de junio. Se repetía el escenario y el árbitro del partido contra Alemania (el checoslovaco Vojtech Christov). El Parque de los Principes de París, abarrotado, sería testigo de la victoria de la tricolor. Platini encarriló el partido en el minuto 57. Una falta dudosa sancionada en el borde del área y la famosa cantada de Arconada. En declaraciones para Infome Robinson aclaró que le habría gustado meter un gol distinto. Pero en el fútbol todos los goles cuentan. La genial Eurocopa de Arconada se vió enturbiada por una desafortunada acción. En el minuto 90 llegó la sentencia gala. Francia se alzaba con su primer entorchado europeo.

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